Las hermanas Samantha y Aranza Hernández Castillo fueron excarceladas tras casi un año de detención. Las jóvenes, quienes estaban detenidas por ser hermanas del primer teniente Christian Hernández, se reencontraron este viernes.
Luego de la excarcelación de Aranza del centro de detención La Crisálida, ubicado en Los Teques, estado Miranda, la joven emprendió la lucha para pedir por la libertad de los presos políticos, especialmente de dos familiares suyos que se mantienen tras las rejas solo por tener lazos de sangre con el militar: su primo Arialdo Alberto Camargo Molero y su tío Henry Alberto Castillo.
Durante una entrevista ofrecida a la periodista Maryorin Méndez, Aranza Hernández contó su difícil encuentro con la justicia venezolana. Explicó que las torturas físicas y psicológicas fueron parte de este proceso.
«Viví 15 días horribles. Torturas psicológicas, torturas físicas, porque con el simple hecho de que me tenían con la cara tapada siendo asmática, era una asfixia lo que ellos me estaban haciendo», destacó.
Asimismo, señaló: «Me quitaron un momento la capucha para comer y pude observar el lugar. Era un sótano; eso parecía como una perrera porque era algo superpequeñito y con cuatro rejas. Yo sentía que era un perro en ese momento».
