Juan Pablo Duarte, ideólogo, padre de la independencia dominicana y fundador de La Trinitaria, pasó sus últimos años en el exilio, lejos de la tierra que ayudó a liberar.
Tras múltiples destierros por sus diferencias con sectores conservadores, se estableció definitivamente en Caracas, Venezuela, donde residió junto a su familia en condiciones modestas pero dignas.
De acuerdo con el Instituto Duartiano y publicaciones históricas, Duarte no murió en la miseria como se ha repetido en algunos relatos. Su familia poseía bienes en Venezuela y vivía en zonas céntricas de Caracas, lo que les permitió mantener cierta estabilidad.

Los padres de la Patria Duarte, Sánchez y Mella.
Historiadores como Robert Espinal han señalado que los Duarte eran una familia acomodada y que el prócer supo separar sus ideales políticos de los negocios familiares.
En sus últimos días, Duarte padeció tuberculosis, enfermedad que debilitó su salud.
La madrugada del 15 de julio de 1876, rodeado de familiares, médicos y un sacerdote, pronunció la palabra “Patria” antes de fallecer. Su muerte pasó casi desapercibida en República Dominicana, y el reconocimiento pleno de su legado llegó mucho tiempo después.
Los restos de Duarte fueron sepultados inicialmente en Caracas, en el cementerio de Tierra de Jugo, hasta que fueron trasladados posteriormente a Santo Domingo, donde reposan en el Altar de la Patria junto a Sánchez y Mella.


