A veces una herida pequeña, casi invisible, puede crecer con los años hasta convertirse en motor de rivalidad.
Eso parece haber sucedido con Vladimir Guerrero Jr. y los Yankees de Nueva York.
Mucho se ha hablado recientemente sobre la tensión que tiene Guerrero Jr. con los Yankees. No es un secreto que al dominicano no le entusiasma ese equipo, y que sus palabras al respecto han sido contundentes.
Pero para entender la magnitud de lo que llama su “odio”, es necesario mirar hacia atrás, hacia su infancia, hacia los números, y hacia el reciente enfrentamiento más importante: la Serie Divisional de la Liga Americana de 2025.
Guerrero Jr. ha afirmado que desde niño hubo un episodio que lo marcó: cuando su padre, Vladimir Guerrero Sr., jugaba en Montreal, él lo acompañaba y en una ocasión en el Yankee Stadium le habrían dicho que debía salir del terreno de juego. A otros niños de jugadores de los Yankees se lo permitían, pero a él no.
Esa sensación de exclusión, aquella diferencia de trato, dicen que sigue presente. Esa, según algunos relatos, fue la chispa que generó algo más grande que indignación: rivalidad.
En entrevistas posteriores, Vlad Jr. ha alimentado esta narrativa. En una charla con “El Dotol Nastra”, dijo cosas como: “Me gusta jugar en Yankee Stadium, me gusta ‘matar’ a los Yankees. Nunca firmaría con ellos, ni muerto”.
Ahora bien, ese sentimiento de rivalidad no ha sido solo de boca. Está respaldado por números.
Contra los Yankees en temporada regular, Guerrero Jr. acumula un promedio de bateo de.302, con 117 hits, 22 jonrones, 74 carreras impulsadas, en 102 partidos jugados contra ellos.
