Por Ramón Sánchez.
SANTO DOMINGO-. Conducir en Republica Dominicana es algo complicado, lo primero que le recomiendo a cualquier ciudadano es que cuando usted sale para algun pueblo o para la ciudad capital despidase de su familia ya que no sabe con lo que se va topa en la carretera.
Hace unos dias mientras me dirigia a visitar a una de mis hija me topé con el escenario siguiente, delante de mi iba un vehiculo tipo yeepeta conducido por un señor de unos cuarenta años, el induviduo se hacia acompañar por una jovencita de unos 20 años, talvez, tanto el hombre como la mujer parecian divertirse, en su manos cada uno llevaba un cerveza pequeña envuelta en una funda.
Nada de lo que le cuento a lo mejor tenga importancia, lo que si creo importante es que el conductor del vehiculo ocupaba los dos carriles poniendo en peligro a los demas conductores, yo iba detras de él, y por mas que trataba de revasarlo no podia, La linea Blanca que divide la via en dos estaba ocupada por el vehiculo, Tomando todas las precauciones de lugar, como pude me fui acercando y le dije de buena manera que no habia razón para que su veihculo ocupara ambos carriles, el se me quedó mirando y con una sonrisa burlona me enseño el dedo mayor de una de sus manos, se que eso es una ofenza para muchos, pero no para mi que ya estoy acosmbrado, al llegar al semáforo, dos policias de la Diggeset conversaban debajo del elevado en el cruce de San Isidro con Charles de Gaulle, traté de llamar la atención de los agentes, pero en ese momento el vehiculo de esta historia y su temerario conductor despegaron de manera abrupta girando hacia la izquierda, yo solo vi cuando los agentes le hacia el saludo al temerario e imprudente conductor.
