SANTIAGO.– En una firme acción para resguardar la salud de la ciudadanía, el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MISPAS), a través de la Dirección Provincial de Salud Santiago I (DPSSI), clausuró dos plantas embotelladoras de agua que operaban de manera irregular en esta provincia.
Las instalaciones cerradas se encontraban en los municipios de Monterrico y Navarrete, y distribuían el producto bajo los nombres comerciales Agua Divina y Agua Reyna. Las autoridades sanitarias determinaron que ambas incumplían con los estándares de calidad requeridos para la producción y venta de agua potable.
De acuerdo con los reportes del MISPAS, las evaluaciones técnicas reflejaron la presencia de bacterias peligrosas para el consumo humano, lo que representa un riesgo directo para la población que adquiría el producto.

El director provincial de Salud, Dr. Víctor Tomás Méndez Gómez, explicó que estas medidas forman parte de la misión institucional de garantizar que todo producto destinado al consumo cumpla con los parámetros de salubridad establecidos por la ley.
“Cuando hablamos de agua, hablamos de un recurso vital. No podemos permitir que la vida y el bienestar de nuestra gente sean comprometidos”, manifestó el funcionario.
El Dr. Méndez Gómez señaló que la clausura de estas plantas responde a la responsabilidad del Estado de proteger la salud colectiva, especialmente frente a negocios que operan fuera de las regulaciones sanitarias.
Asimismo, reiteró que el Ministerio mantiene una vigilancia activa y rigurosa en toda la provinc
