El nuevo ataque fue anunciado en medio de un aumento de las tensiones con Venezuela, luego de que el presidente Donald Trump asegurara que el país suramericano ha «robado» petroleo y activos estadounidenses.
El martes Trump ordenó incautar todos los petroleros venezolanos sancionados, como hicieron con uno la semana pasada en el Caribe que fue remolcado hasta un puerto estadounidense.
Con este nuevo ataque, ya son más 30 las embarcaciones destruidas y al menos un centenar de muertos, supuestamente asociados al crimen organizado, aunque el gobierno de Trump no ha publicado detalles de sus identidades.
Estados Unidos mantiene una fuerte presencia militar en las costas venezolanas y el mandatario republicano no ha descartado que pronto se realicen ataques a objetivos terrestres justificándose en el combate al narcotráfico.
