REPUBLICA DOMINICANA.-La cancillería dominicana reconoció que el escenario actual de “profundas divergencias políticas” no estaba previsto cuando el país presentó su candidatura para acoger la cumbre, y afirmó que el objetivo es garantizar un foro que permita el intercambio constructivo entre gobiernos democráticos.
Al impacto político se suma la emergencia causada por el huracán Melissa, que dejó daños significativos y desplazamientos en varias islas del Caribe. República Dominicana sostiene que la prioridad inmediata es la recuperación social, económica y ambiental en las zonas afectadas.
El comunicado oficial añade que la posposición permitirá incorporar a nuevos gobiernos electos democráticamente en el hemisferio, fortaleciendo la legitimidad del encuentro y renovando el compromiso regional con la institucionalidad democrática.
El país también aprovechará el tiempo adicional para promover el diálogo con el sector privado, jóvenes, organizaciones de la sociedad civil y actores regionales clave, con énfasis en los desafíos económicos, de seguridad y cambio climático.
Además, la decisión ocurre en medio de un incremento de operaciones militares en el Caribe, incluidas maniobras navales y aéreas estadounidenses, situación que ha generado preocupación en algunos países ante la posibilidad de tensiones adicionales en la región.
El Gobierno dominicano reiteró su compromiso con la integración hemisférica, el respeto a la soberanía de los Estados y la búsqueda de soluciones colectivas frente a los retos compartidos.
Las autoridades expresaron su agradecimiento a los organismos internacionales, líderes regionales y representantes sociales por su apoyo a la organización del evento y su comprensión frente a la reprogramación.
Finalmente, el Ministerio de Relaciones Exteriores aseguró que la nueva fecha garantizará una cumbre “más participativa, legítima y adaptada al contexto regional”, reafirmando el compromiso de la República Dominicana con el multilateralismo y la diplomacia constructiva.
