Santo Domingo. – Bajo las consignas de «libertad, libertad» y entonando las notas del himno nacional de Venezuela, miles de venezolanos residentes en el exterior han celebrado con entusiasmo el arresto del presidente Nicolás Maduro por parte de los Estados Unidos.
Para algunos de los manifestantes, está acción militar acercó a la realidad sus sueños de reunirse con sus seres queridos después de años de desgarradoras separaciones.
En el estado de la Florida, en los Estados Unidos, la gente se reunió para una manifestación en Doral, el suburbio de Miami donde el presidente Donald Trump tiene un campo de golf y donde aproximadamente la mitad de la población es de ascendencia venezolana, mientras se corría la voz de que el ahora depuesto presidente de Venezuela había sido capturado y trasladado fuera del país.
Afuera del restaurante El Arepazo, centro cultural venezolano de Doral, un hombre sostenía un cartón con la palabra «Libertad» escrita con marcador negro. Era un sentimiento expresado por otros venezolanos que anhelaban un nuevo comienzo para su país natal mientras coreaban «¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!».
“Somos como todos; es una combinación de sentimientos, por supuesto”, dijo Alejandra Arrieta, quien llegó a Estados Unidos en 1997. “Hay miedos. Hay emoción. Llevamos tantos años esperando esto. Algo tenía que pasar en Venezuela. Todos necesitamos la libertad”.
Para David Núñez, el cambio de régimen ofreció la esperanza de un reencuentro largamente esperado con sus seres queridos.
