CUBA-.El puerto de Matanzas recibió este lunes al petrolero Anatoli Kolodkin, encargado de transportar más de 700.000 barriles de crudo ruso hacia la isla de Cuba.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó la situación de la nación caribeña como «desesperada» y aseguró que Moscú mantuvo su compromiso de no permanecer al margen ante la crisis energética.
El cargamento constituyó el primer alivio sustancial para el sistema eléctrico cubano tras un trimestre de interrupciones críticas en el suministro exterior.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, validó la operación a pesar de su orden ejecutiva de enero, que amenazó con aranceles a quienes suministraran hidrocarburos a Cuba.
«Tienen que sobrevivir», declaró el mandatario el domingo, al desmarcarse de las restricciones previas.
Peskov admitió que la Casa Blanca abordó este permiso con antelación durante contactos diplomáticos específicos, lo que permitió al buque ruso evitar las intercepciones de la guardia costera occidental que afectaron a otros miembros de la flota meses atrás.
Aunque Washington mantuvo formalmente las prohibiciones para Cuba, Irán y Corea del Norte, la excepción temporal de marzo facilitó que el Anatoli Kolodkin completara su ruta.
