El terreno del Lincoln Financial Field no fue el único escenario de lujo en Filadelfia; una delegación de figuras de las Grandes Ligas, encabezada por Juan Soto, transformó las gradas en su propio atractivo para vivir de cerca la intensidad de la jornada mundialista.
La expectativa que despertó el duelo entre Brasil y Haití fue, sin duda, uno de los momentos cumbres del torneo.
No obstante, el espectáculo no solo ocurrió sobre el campo, sino también en las secciones preferenciales, donde un grupo de peloteros de élite se dejó ver disfrutando de la magia del fútbol.
Juan Soto, junto a Luis Torrens, Mark Vientos y MJ Meléndez, fueron los protagonistas indiscutibles de esta comitiva que decidió hacer una pausa en su agenda para sumarse a la fiesta futbolística.
La presencia de estos referentes del béisbol aportó un toque de distinción a un encuentro ya de por sí cargado de historia y emotividad.
El choque concluyó con una victoria para la escuadra brasileña frente a Haití, en un partido que, más que un simple resultado, se sintió como una celebración de los vínculos históricos y culturales entre ambas naciones.
Para los fanáticos, resultó refrescante observar a estas estrellas en una faceta diferente, dejando a un lado sus guantes y bates para integrarse como unos fanáticos más entre la multitud.
