Las discrepancias entre los dos últimos balances oficiales sobre las víctimas de los terremotos registrados el pasado miércoles generaron cuestionamientos este domingo, luego de que el gobierno reportara cambios en las cifras de fallecidos y heridos sin ofrecer explicaciones sobre las variaciones.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que el saldo de la emergencia asciende a 1.450 fallecidos, 3.150 heridos y 12.721 familias damnificadas. Sin embargo, en el balance presentado el sábado había reportado 1.430 muertos y 3.238 lesionados, por lo que el número de heridos se redujo en 88 personas entre ambos informes.
Las diferencias fueron señaladas por el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea), que pidió transparentar la información oficial y permitir su verificación por instancias independientes.
«Venezuela: cifras oficiales del terremoto generan más dudas que certezas. El sábado 27 de junio Jorge Rodríguez reportó 1.430 fallecidos, 24 horas después informa de 1.450, solo 20 fallecidos en un día», publicó la organización en su cuenta de X.
Provea también cuestionó la disminución en el número de heridos y exigió que el Estado permita el acceso de la sociedad civil y de organismos independientes para verificar y cotejar los datos.
El funcionario también informó que 7.876 voluntarios se han registrado en el Poliedro de Caracas para apoyar las operaciones y anunció la activación de una línea telefónica de atención psicológica, así como de una plataforma para que los familiares registren a personas desaparecidas, aunque no precisó cuántas permanecen en esa condición.

Pasadas las 90 horas desde el inicio de la emergencia, la situación en La Guaira continúa siendo crítica. La escasez de personal especializado, la paralización de parte de la maquinaria y problemas de coordinación mantienen en vilo a sobrevivientes y voluntarios que buscan recuperar cuerpos y localizar posibles sobrevivientes entre los escombros.
La destrucción es generalizada en sectores como Los Corales, donde edificios como Coral Park, Vallarta, Coral Mar y Coral Beach quedaron destruidos, de acuerdo con la información suministrada a El Nacional por el periodista local Luis López.
Aunque brigadas internacionales procedentes de países como Suiza, México, Ecuador y El Salvador ya trabajan en la zona, habitantes de sectores como Playa Grande y La Paz aseguran que la ayuda sigue siendo insuficiente frente a la magnitud del desastre y reclaman mayor presencia de equipos especializados.
