MEXICO-.César Gastélum, un influencer de 25 años, estaba transmitiendo en vivo con dos amigos frente a un restaurante de comida rápida en Culiacán, Sinaloa, cuando dos hombres en moto se acercaron, le dispararon en la cabeza y lo mataron.
El ataque, ocurrido el martes en la noche, quedó grabado por su cámara: lo vieron, en directo, cientos de los 500.000 seguidores que tenía «Cesarín», un joven creador que compartía contenidos de humor, retos, estilo de vida, viajes, vida nocturna y autos.
Se suma a la lista de al menos diez influencers ejecutados en el estado del noroeste mexicano desde que empezó la guerra entre las facciones del cartel de Sinaloa, hace dos años.
Gastélum, según lo que han divulgado las autoridades, no estaba amenazado ni era investigado, como pudo ocurrir en otros casos de creadores asesinados.
Compartía contenido sobre el lujo y antes había publicado material en la tumba de Leobardo Aispuro, «El Gordo Peruci», otro influencer asesinado en 2024.
«Entre las líneas de investigación se encuentran diversas publicaciones en las que hacía alusión a una facción de un grupo delictivo», señala un escueto comunicado de la Fiscalía sinaloense, sin dar más detalles.
La prensa local atribuyó las alusiones a un reciente contenido sobre «La Mayiza», una facción del cartel de Sinaloa leal a Ismael «El Mayo» Zambada, el capo convicto en Estados Unidos cuyo arresto desató una guerra interna.
Los gobiernos local y federal, en palabras de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, prometieron investigar y dar con los responsables materiales e intelectuales.
La mayoría de los homicidios de creadores, sin embargo, siguen en la impunidad y no hay registro oficial de una categoría que los tipifique ante la ley.

