UA9395. NUEVA YORK (NY, EE.UU.), 26/03/2026.- Fotografía de un dibujo realizado por la artista Jane Rosenberg donde aparece la esposa del presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, Cilia Flores, en una audiencia este jueves, en un tribunal federal en Nueva York (EE.UU.). El juez encargado del caso contra Maduro y Flores descartó desestimar su caso "porque sería tomar una medida demasiado seria". EFE/Jane Rosenberg
Las autoridades advirtieron que “no existen condiciones que puedan hacer frente adecuadamente al significativo riesgo de fuga”, informó este jueves Nizar El Fakih, abogado y observador en el proceso judicial de Nicolás Maduro y Cilia Flores.
La esposa de Maduro permanece recluida en Brooklyn tras su detención el 3 de enero. La defensa pidió arresto domiciliario con el argumento de una afección cardíaca, en medio del proceso por narcotráfico que ambos acusados niegan.
El trámite judicial continuará su curso, según el cronograma establecido: se espera que la defensa responda a la negativa de la Fiscalía, luego se celebrará una audiencia prevista para el 8 de octubre, en la que el juez tomará una decisión.
La Fiscalía justificó su posición al destacar la gravedad de los delitos: “[Cilia Flores], a sus 69 años de edad, enfrenta la posibilidad muy real de pasar el resto de su vida en prisión”.
Los cargos penales en su contra activan la presunción de detención preventiva bajo la legislación federal. La pena mínima obligatoria de 40 años, de ser declarada culpable, representa un poderoso incentivo para evadir la justicia, además de los recursos financieros que aparentemente posee.
Sobre la salud de la acusada, la Fiscalía desestimó los argumentos para liberarla. Aseguró que Flores recibe “una atención excelente” y que el sistema penitenciario está plenamente capacitado para tratar su condición cardíaca y su posterior recuperación.
Las autoridades también señalaron el grave peligro que representa para la comunidad. La Fiscalía sostiene que la acusada abusó de su formación jurídica y cargos de confianza pública, como fiscal general, para afianzar operaciones ilícitas y violencia.
Por último, la evidencia recopilada fue calificada como sólida. Durante el juicio presentarán testimonios detallados de cooperantes que interactuaron directamente con la acusada, proporcionando información corroborada que refuerza la necesidad de mantenerla en estricta prisión preventiva.